2–3 minutos

Si bien el propio León aclaró que su conducción es momentánea, la reglamentación del fútbol argentino obligó a que en Núñez tuvieran que establecer su vínculo como DT por al menos un año

Cuando River eligió a Leonardo Ponzio para hacerse cargo del equipo tras la salida de Eduardo Coudet, el propio entrenador dejó claro que su llegada tenía carácter de interinato. La idea original era -y sigue siendo- que asumiera de manera temporal mientras la dirigencia avanzaba con la búsqueda del próximo técnico.

Luego de tres victorias al hilo y un presente en franco ascenso, la reciente reunión de comisión directiva dio a conocer que su vínculo como DT fue registrado hasta agosto de 2027 y sorprendió a varios desprevenidos. Sin embargo, lo cierto es que hay una particularidad normativa que obligó al club a formalizarlo de esa manera.

La explicación es reglamentaria. El estatuto del fútbol argentino establece un límite para los entrenadores que asumen de manera interina: no pueden dirigir más de dos partidos bajo esa condición. Al mismo tiempo, los vínculos de los directores técnicos deben tener una duración mínima determinada. Por eso, River no podía simplemente registrar a Ponzio con un contrato de algunas semanas o meses.

La situación también está relacionada con la función que Ponzio ya cumplía dentro de la estructura del club. Antes de asumir en Primera, el ex futbolista estaba vinculado a River como integrante de la Secretaría Técnica, por lo que su relación contractual con la institución no se limitaba exclusivamente a su nuevo rol como entrenador. Ante la imposibilidad de confeccionar un vínculo menor, el club terminó elaborando la documentación con vigencia hasta el 31 de agosto de 2027.

Ponzio, de todos modos, mantiene el concepto de interinato como punto de partida. Después de su debut con triunfo ante Banfield, cuando todavía no había sumado las tres victorias consecutivas que lleva actualmente, fue claro al referirse a su situación: “La palabra fue interinato y hay que saber respetarla. Sé que esto va a ser consecuencia de muchos partidos y después se verá”.

El presente, naturalmente, puede modificar el escenario. Ponzio ganó sus tres partidos desde que asumió, acomodó a River en el Torneo Clausura y también mejoró su posición en la tabla anual. Ese comienzo hace que la posibilidad de una continuidad no pueda descartarse si los resultados se sostienen, aunque por ahora el propio entrenador evita proyectarse más allá del día a día.

Así, el contrato hasta agosto de 2027 no debe interpretarse como una confirmación de que Ponzio será el entrenador de River durante todo ese período. Es, principalmente, la consecuencia de la normativa y de la necesidad de formalizar su vínculo con el club, mientras que su futuro como técnico del primer equipo dependerá de lo que ocurra dentro de la cancha.

TyC

Deja un comentario

Seguí leyendo