Matías Cóccaro marcó el empate agónico en el clásico de la octava fecha del Torneo Clausura 2026 y se sumó a la lista
El clásico rosarino suele definirse en los detalles más extremos, aquellos donde el cronómetro aprieta y las piernas pesan más por el desgaste. En ese territorio de máxima tensión, la Lepra ha protagonizado estocadas agónicas que quedaron marcadas a fuego en las estadísticas del enfrentamiento ante Rosario Central, aunque el valor deportivo de cada grito haya tenido destinos completamente disparadores según el contexto de la competencia.
El paradigma de la eficacia extrema en el epílogo lleva la firma indiscutida de Maxi Rodríguez, quien en 2016 rompió el cero a los 90 minutos y 41 segundos para sentenciar un triunfo 1-0 inolvidable en el Gigante de Arroyito. Aquella aparición quirúrgica del capitán leproso no solo demostró la jerarquía individual para resolver un partido complejo en territorio ajeno, sino que transformó el esfuerzo de todo el equipo en una victoria histórica que trascendió la simple anécdota temporal.
Esa misma capacidad de reacción sobre el final se reflejó este domingo con el tanto de Matías Cóccaro a los 92 minutos y 21 segundos del complemento. La jugada exigió una minuciosa revisión tecnológica antes de decretar el 1-1 definitivo, permitiendo que los dirigidos por Frank Dario Kudelka rescataran un punto vital en condición de visitante tras un desarrollo adverso.
En un plano diferente, puramente testimonial y lejos de la gloria deportiva, se ubica el registro más tardío de todos, protagonizado por Joaquín Torres el 1 de noviembre de 2018.
Aquella conquista llegó a los 93 minutos y 29 segundos en el estadio de Arsenal por la Copa Argentina, pero careció de peso práctico ya que el clásico rival se impuso por 2 a 1 y concretó la eliminación rojinegra del certamen, demostrando que gritar sobre la hora solo adquiere dimensión real cuando se traduce en resultados favorables.
El Gráfico



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