2–3 minutos

En una noche de contundencia absoluta, la Crema derrotó 4-1 al «Sojero» en el Monumental. Pese a un inicio dubitativo, el equipo de Iván Juárez castigó en los momentos clave y recuperó la memoria goleadora antes de recibir al líder

El fútbol suele ser, ante todo, un juego de momentos y efectividad. En el Monumental de Barrio Alberdi, y por la fecha 10 de la zona B, Atlético de Rafaela dio una clase magistral de cómo capitalizar las debilidades ajenas y transformar ráfagas de juego en una diferencia indescontable. El 4 a 1 ante Agropecuario de Carlos Casares no solo representa tres puntos vitales, sino un espaldarazo conceptual para el proceso de Iván Juárez en la previa del duelo ante el puntero.

El inicio del partido no fue sencillo. Bajo la conducción del debutante Patricio Toranzo, Agropecuario mostró una cara ambiciosa y generó las situaciones más nítidas en el primer cuarto de hora. Allí emergió la figura de Mayco Bergia, quien con intervenciones determinantes ante Mosquera y Castro, sostuvo el cero en el arco albiceleste cuando el «Sojero» más apretaba.

Sin embargo, a los 22 minutos, la jerarquía individual destrabó el nudo táctico. Tras una mano de Aguirre en la puerta del área, Agustín Obando ejecutó un tiro libre exquisito que se colgó en la red para el 1-0. Fue el primer golpe de un Atlético que, sin tener el dominio absoluto del trámite, demostró que en el área rival no tiene reparos.

El segundo tiempo fue el escenario de la explosión definitiva. Agropecuario intentó reaccionar, pero se topó con una Crema quirúrgica. A los 12 minutos, tras un cabezazo de Albertengo que el arquero Acosta no pudo contener, Martiniano Moreno apareció con olfato goleador para poner el 2-0.

Apenas cuatro minutos después, a los 16, Francisco Nouet aprovechó otro rebote tras un intento de Albertengo y, con una pirueta estética, sentenció el 3-0. En un abrir y cerrar de ojos, Atlético liquidó el pleito apelando a la intensidad en las segundas jugadas. La fiesta se completó a los 27 minutos con una triangulación perfecta: centro atrás de Leineker y definición de Ijiel Protti (penal en movimiento) para el 4-0.

El descuento de Alan Aguirre a los 29 minutos, tras una desatención en una pelota parada, solo sirvió para las estadísticas. El tramo final estuvo marcado por la tensión: a los 33, una disputa entre Ciro Leineker y el capitán visitante terminó con roja directa para ambos, dejando a los dos equipos con diez hombres.

Atlético recuperó la sonrisa y la fortaleza en casa. Con 10 goles a favor en sus últimos compromisos como local (sumando ráfagas anteriores), el equipo llega con el ánimo por las nubes para el «plato fuerte» de la semana: el próximo sábado ante el líder Gimnasia de Jujuy en el Monumental. La jerarquía se recuperó ganando, ahora toca validarla ante el mejor de la zona.

La Opinión

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